
Tan diferentes como parecidos. Enrique es un hombre de pueblo, Dani proviene de otro “level”. Sus vidas se cruzaron y sus mundos se juntaron en una entrañable amistad. El trabajo y el deporte hicieron que asciendan y hasta fueron galanes de televisión. En un homenaje al Día de la Amistad, ambos hablan de sus inicios y cómo se volvieron inseparables.
Leé la nota completa en la edición impresa